miércoles, 16 de julio de 2008

Capítulo 6 (II).Coimbra – Pombal - Leiria - Lisboa.

2.

TENIENTE: ¿Subimos al castillo? Porque yo no tengo interés ninguno.

REIF: ¿Para qué? En la Biblia lo que dice es que sólo hay ruinas.

TENIENTE: Como en todos.


La Lugareña vio poco de Pombal, porque iba dormida. Los demás tampoco porque sólo entramos, dimos una vuelta a una rotonda, concluimos que no había nada que ver, haciendo caso omiso a la Biblia, y salimos en dirección Leiria, por mucho que se divisara un castillo a lo lejos encima de una montaña.

Al dirigirnos a Leiria, y, tras ver un cartel de indicación a Fatima, la Teniente quiso que fuéramos, cosa a la que yo me negué porque era la hora del vermú. Llegamos a Leiria con idea de recorrer su centro histórico, tres calles empedradas y en cuestas que se parecían demasiado a todos los centros históricos que habíamos visto en el resto de ciudades portuguesas y que conducían a un castillo en ruinas que pasamos de visitar.

El tema del diario de viaje que tantas risas nos dio el año anterior seguía en el aire, básicamente porque el que lo tenía que escribir, aquí el que firma, no tenía muchas ganas. Aunque me hubiera hecho mucha ilusión una libreta con la Virgen de Fatima en la portada, las otras dos compañeras optaron por comprar una con ositos, no se si como indirecta pues gracias a la ingesta masiva de cerveza había ya comenzado a subir tallas.

Mientras nos tomábamos el vermú, y dado que podíamos llegar a Lisboa antes de comer, que era la idea original, planificamos visita a Fatima por aquello de ser típicos, y a Batalha, ciudad de la que todo el mundo hablaba bien. Ya puestos a sufrir modificaciones, yo quería ir a Bragança, y la Lugareña, algo más recuperada, a Évora. Pero como no nos iba a dar lugar en el mismo día, dejamos los cambios para justo antes de hacerlos, que era una forma mucho más divertida de viajar.


No hay comentarios: